Marzo / Mayo 2008 / Año 12 Edición 40
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Cambio en las Prácticas de Negocios
(Parte 2)
Carlos A. Aguado
CAP Computer Consultants, Inc.
CAguado@cap400.com

En nuestro artículo anterior, hicimos una revisión generalizada de los cambios realizados en las prácticas de negocios a consecuencia de la explosión tecnológica de los últimos tiempos. Asimismo, iniciamos el proceso de analizar las características de la empresa ágil y de las herramientas que ésta debe poseer para alcanzar ese estado, el ERP.

Décadas atrás, con el inicio del uso de los ordenadores comerciales, las empresas y gobiernos emprendieron la tarea de procesar datos de manera masiva. Para tal efecto, se hizo uso de medios de almacenamiento y de equipos capaces de manejar éstos a velocidades imposibles de alcanzar por los humanos. Entre otros podemos mencionar las tarjetas perforadas como medios y a las máquinas clasificadoras e impresoras de alta velocidad como los equipos. A medida que los resultados obtenidos por estos procesos llegaban a obtener niveles de calidad aceptable (léase credibilidad), los requerimientos de procesar datos a alta velocidad comenzaron a transformase en requerimientos de información.

Datos Vs. Información

Existe una diferencia bien marcada entre dato e información. Un dato se convierte en información en la medida que éste se ubica dentro de un contexto. El dato es una pieza sin significado mientras no exista una relación de éste con lo que representa. Por ejemplo, un número de parte es una colección de números y letras que adquieren sentido una vez que éstas se asocian a un producto al cual representan. En los negocios, una definición saludable de información es por lo tanto datos que se pueden usar en la toma de decisiones . En la medida que los requerimientos de información fueron aumentando, los métodos utilizados para satisfacer estas necesidades corporativas fueron evolucionando. A partir de procesos sencillos (tales como la generación de reportes ad-hoc y consolidación de operaciones), se crearon nuevas formas de representación de información ya consolidada y se les llamaron sistemas integrados, los cuales sumados a los avances de los dispositivos disponibles para la presentación de éstos, sirvieron como fundación de los ERP’s.

En la década de los 80’s y a comienzos de los 90’s, salieron al mercado un buen número de productos para la automatización de operaciones corporativas, incluyendo control de inventarios, manufactura y contabilidad. Todos estos productos - variados en sus cualidades y fortalezas, tenían como objetivo principal satisfacer los requerimientos contables de las empresas y ofrecer de alguna forma una información veraz y a tiempo de las áreas administrativas automatizadas.

Cambio en las Prácticas de Negocios

La mayoría de estos productos de alguna forma u otra han sido sometidos a rigurosos métodos de transformación y mantenimiento lo que les permite que todavía funcionen en muchas empresas. El solo hecho de que se sigan utilizando, hace de estos productos una marca en la historia de la administración de negocios, ya que las reglas básicas implementadas son prueba de la aptitud y conocimiento de causa de los administradores e ingenieros que las crearon.

Durante este mismo lapso de tiempo, el desarrollo y disponibilidad de las bases de datos relacionales fue también creciendo. En esa medida, todos los productos de esa época que hoy sobreviven adoptaron e implementaron alguna forma de bases de datos relacionales. En la medida que esta adopción se propagaba en el producto existente, forzó a los autores a hacer cambios radicales en el manejo y presentación de datos. Fue durante este proceso de cambio que los ERP comenzaron a tomar una forma concreta.

Con el surgimiento de las versiones de Microsoft Windows, un nuevo reto se les presentó a todos estos productos, la interfase gráfica. Algunos optaron adoptar este nuevo elemento como parte básica de su producto, otros sin ignorarlo, optaron por caminos menos complicados dada la incertidumbre y falta de de solidez de las plataformas que soportaban este nuevo elemento combinado con las bases de datos.

¿Cambio o rediseño? El gran paradigma.

Esta encrucijada se les presenta a todos los autores de software con cada adición tecnológica. Retornemos un momento a la época en que la incorporación de las bases de datos era el dilema a resolver. La mayoría de aquellos que adoptaron la opción del rediseño son los que hoy en día tienen un producto clasificado como ERP, el resto han desaparecido. La interfase gráfica no fue en ese momento un elemento definidor de la existencia de los ERP.

A mediados de los 90’s, con la explosión del evento tecnológico llamado Internet, se presenta de nuevo la misma encrucijada, y nuevamente los caminos tomados por los autores de software son variados.

¿Cuál es la dirección que la industria de equipos, sistemas operativos y comunicaciones han tomado? Todos están trabajando tratando de ganar la carrera de ser el preferido por el consumidor tanto comercial como individual. Con este tipo de competencia y con el perfeccionamiento y agilidad de las comunicaciones a nivel global, los autores de software han iniciado por su parte otra carrera, la cual es “quien es el primero en incorporar todas las ventajas provenientes de los avances de hardware y comunicaciones a su producto”.

Por un momento retomando el enfoque inicial de nuestro artículo, nos lleva a identificar las áreas de los negocios y los procedimientos a seguir para mantenerse competitivo y ser capaz de generar utilidades, y estas son:

  • B2B – Capacidad de la empresa de interactuar con sus aliados de negocios (clientes y suplidores).
  • B2C – Capacidad de la empresa de interactuar con los individuos (consumidores).

Estas dos áreas por si solas, requieren de una gran cantidad de elementos básicos para que puedan implementarse, para mencionar algunos tenemos la necesidad de manejar información actualizada en tiempo real y tener la capacidad de diseminar la información a todas las entidades que sean necesarias. Por naturaleza, manejar información actualizada en tiempo real implica un cambio radical en las prácticas de los negocios, ya que el 100% de las áreas operativas deben de participar en el ciclo del negocio de manera proactiva.

De esta forma, concluimos que los avances tecnológicos al influir directamente en los productos disponibles en el mercado, éstos a su vez influyen directamente a la empresa que los utiliza, la cual adapta sus procedimientos y políticas para preservar su participación de mercado y ampliar sus horizontes de expansión y crecimiento. En nuestro próximo artículo vamos a abordar el ERP como protagonista y director de las prácticas modernas de negocios y de las cualidades del ERP del futuro.