Julio / Setiembre 2010 / Año 15 Edición 48
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POR UN MUNDO MÁS INTELIGENTE
Una alimentación más sana
para un planeta más inteligente

Debemos cerciorarnos de que nuestro sistema alimentario es seguro. Sólo en EE.UU. aparecen cada año 76 millones de casos de enfermedades transmitidas por los alimentos. Las importaciones constituyen aproximadamente el 60 por ciento de las frutas y verduras que consumimos, y el 75 por ciento del pescado. Aún así sólo el 1 por ciento de estos alimentos se supervisan antes de cruzar nuestras costas.

Debemos hacerlo económico. Las empresas y las industrias minoristas de productos de consumo pierden 40 mil millones de dólares anualmente, o 3,5 por ciento de sus ventas, debido a la falta de eficacia en la cadena de suministro. Además el costo real de la producción alimentaria no siempre se puede plasmar en dólares. Hace sesenta años, podíamos crear una caloría de alimentos con menos de la mitad de una caloría de combustible fósil. Hoy en día, una única caloría de alimentos de un supermercado moderno necesita 10 calorías de combustible fósil.

Asimismo debemos hacerlo más sostenible y eficiente. Los costos cada vez más elevados del combustible nos dificultan la consecución de alimentos suficientes para las poblaciones que dependen de productores lejanos. Al mismo tiempo, el 30 por ciento de los alimentos comprados en países desarrollados van a parar a la basura.

Intentar gestionar estos problemas por separado ya no es una opción válida. Por fortuna, un sistema alimentario global y más inteligente, que esté más interconectado, más instrumentalizado y más inteligente, está al alcance de la mano. Por ejemplo, IBM ayuda al mayor proveedor de alimentos de Noruega con el uso de tecnología RFID (identificación por radiofrecuencia) para localizar la carne y las aves de corral desde la granja, a través de la cadena de suministro, hasta los estantes del supermercado.

También estamos colaborando con algunos de los principales minoristas y fabricantes del planeta para crear soluciones de software que puedan integrar de una manera más eficaz la demanda de productos con la reposición de suministros, y ayudar notablemente a disminuir los tiempos, costos, pérdidas y la falta de existencias.

Además, en respuesta a la crisis de hambre global, los científicos de IBM están ayudando a desarrollar variedades de arroz más fuertes que puedan dar cosechas con producciones más extensas y más nutritivas. Un sistema alimentario más inteligente significa visibilidad completa a través de toda la cadena de suministro global. De este modo, los recursos escasos se pueden gestionar más concienzudamente. También la gente puede tener más confianza en la calidad de los alimentos. Así, todo el planeta puede disponer de comidas saludables en la mesa.

Porque un planeta inteligente se nutre de chocolate

Pocas cosas son tan simples como un caramelo. Pero hay mucha ciencia detrás de algo tan sencillo y dulce.

En los últimos años, la industria del cacao ha sufrido varias plagas de hongos que han costado a los productores unas pérdidas anuales estimadas en 700 millones de dólares. La división de Investigación de IBM, el departamento de Agricultura estadounidense y Mars Incorporated se han asociado para encontrar la fuente del problema. Con su colaboración, esperan secuenciar el genoma del cacao, ingrediente básico del chocolate.

Los investigadores utilizarán la tecnología de biología computacional de IBM y sus conocimientos en este ámbito para desarrollar un mapa genético detallado, con vistas a identificar los rasgos genéticos específicos que permitan cultivar plantas de cacao más productivas y resistentes a la sequía y a las plagas.

Una alimentación más sana para un mundo mas inteligenteSi logramos cultivar de forma inteligente el cacao , también podremos hacerlo con el maíz, los cereales y la soja. Imagine el impacto del arroz inteligente —la principal fuente de alimentación de más de la mitad de la población mundial, que proporciona a cada hombre, mujer y niño del planeta el 20% de su aporte energético diario. (IBM también está trabajando en este ámbito, utilizando nuestra World Community Grid para estudiar la estructura de las proteínas de arroz).

Desde el origen de la agricultura, los productores persiguen cultivos más resistentes y mejores cosechas. En un planeta inteligente, la infusión de inteligencia puede mejorar la producción y la diversificación, reducir costos e ineficiencias y crear mayores oportunidades económicas para los actores del sector, lo que sería aún más dulce.

http://www.ibm.com/smarterplanet/mx/es/food_ technology/ideas/index.html